Cuantos enfermos harian esta entrada ? Creo que pocos, creo que quizas solo quizas sea el unico que la pueda hacer, pero es mi blog y son mis reglas.
Llegaste a casa en el otoño del 2007, mi vida era completamente distinta a como era ahora -la vida de todos en esta casa era distinta a como es ahora-; papá te trajo y te dejó en la puerta de casa, eras regalo para mamá pero fui el primero en probarte. Al principio te odié -tengo que admitirlo-, eras inmanejable! Me acuerdo querer frenar en la esquina de la casa de Amilcar y decir gritando: No frenaaaaa, lpm no frenaaa! Pasar cambios era mas complicado que jugar en un metegol sin los brazos engrasados; pero todo se soluciono con un par de dias en lo del querido mecanico -si, el mismo que me caga a pedos porque dice que te trato mal-
No compartimos viajes juntos, es mas creo que no saliste del perimetro del GBA; pero tenes tantos kilometros -casi 200mil kms para ser exactos- como si hubieras recorrido el mundo entero. Hay algo que si compartimos que fue la llegada de mi registro, en 2009 recibiste a un nuevo "piloto" que con un registro nuevo en su poder estaba mas emocionado que cuando anduvo por primera vez en karting o nose, y ahi empieza mi verdadera historia con vos. A los seis meses de estar como nene chiquito emocionado por el registro, te chocaron, si manejaba yo y un capo nos llevó puestos en una esquina. Un choque del que se cumplió un año hace poco y no vale ni la pena hablar porque fue feo. Semanas despues estabas arreglado y de vuelta al ruedo.
Te llegó el stereo: Un flamante Sony Xplod con conexión auxiliar. Eso, sumado a las Crystalvision by Philips y el brillo sobre el color Bordó de la carrocería hacian que nobody could stop us. Si sos mirado por la calle, creo que es por ese brillo; halagos recibí la vez que te lleve a la reunión del 11 club por culpa de ese brillo y ese bandeaux que tanto me costó conseguir -historia aparte te mereces bandeaux, el dia que te compré iba sentado en el auto abrazado a la caja como nene con juguete nuevo-
Agosto del 2009 fue un nuevo inicio en la vida para mi y vos me acompañaste, en ambas fechas vos estuviste ahi. El dia que todo empezó con mi novia y el día en que nos pusimos de novios estuviste como un amigo -jaja, es muy raro decirle amigo a un auto, pero el estuvo ahí-. Desde ahí, compartimos muchas cosas más y todas fueron buenas, algunas quedaran para el recuerdo y otras mejor olvidar.
A veces, aunque no querramos todo tiene un final y aunque cueste hay que avanzar, me cuesta, sinceramente me cuesta y mucho tener que separarme de vos, cambiarte de dueño y pensar que quizás no sea tan enfermo como yo y te cuide de la manera que yo lo hago -ojala no sea asi, por eso quiero que tu futuro comprador sea alguien como mamá o como yo-. Si bien fuera por mi, te mantendría en la cochera seguirías en mis manos y seguiríamos rockeando el mundo como lo hicimos hasta ahora. Lamentablemente la que tiene la última palabra no soy yo sino que es mamá.
Es complicado escribirle algo a un auto, pero vos fuiste el primero para mi, el primero que me llevo por todos lados y ese que nunca se olvida, como normalmente pasa con los primeros autos.
Avanzar es crecer, no hay dudas de eso; pero a veces nos cuesta -y mucho- despegarnos de las cosas que nos marcaron durante un tiempo.








